
Feminismo y Ateologia es un espacio virtual para la reflexión, es otra mirada del feminismo contemporáneo donde intenta develar y denunciar el establecimiento llamado tradición y costumbre social. El feminismo del hoy tiene la responsabilidad de señalar sin tapujos y sin cortapisas el inequívoco impacto de las religiones que niegan los derechos de las mujeres en todos los aspectos de la vida humana. Sylvia Alonso
Thursday, March 26, 2009
Thursday, March 19, 2009
Sunday, March 15, 2009
Saturday, March 07, 2009
Laicismo
Laicismo: cinco tesis por Fernando Savater
El debate sobre la relación entre el laicismo y la sociedad democrática actual (en España y en Europa) viene ya siendo vivo en los últimos tiempos y probablemente cobrará nuevo vigor en los que se avecinan: dentro de nuestro país, por las decisiones políticas en varios campos de litigio que previsiblemente adoptará el próximo Gobierno; y en toda Europa, a causa de los acuerdos que exige la futura Constitución europea y por la amenaza de un terrorismo vinculado ideológicamente a determinada confesión religiosa. En cuestiones como ésta, en que la ceguera pasional lleva a muchos a tomar por enemistad diabólica con Dios el veto a ciertos sacristanes y demasiados inquisidores, conviene intentar clarificar los argumentos para dar precisión a lo que se plantea. A ello y nada más quisieran contribuir las cinco tesis siguientes, que no pretenden inaugurar mediterráneos, sino sólo ayudar a no meternos en los peores charcos.
1. Durante siglos, ha sido la tradición religiosa -institucionalizada en la iglesia oficial- la encargada de vertebrar moralmente las sociedades. Pero las democracias modernas basan sus acuerdos axiológicos en leyes y discursos legitimadores no directamente confesionales, es decir, discutibles y revocables, de aceptación en último caso voluntaria y humanamente acordada. Este marco institucional secular no excluye ni mucho menos persigue las creencias religiosas: al contrario, las protege a las unas frente a las otras. Porque la mayoría de las persecuciones religiosas han sucedido históricamente a causa de la enemistad intolerante de unas religiones contra las demás o contra los herejes. En la sociedad laica, cada iglesia debe tratar a las demás como ella misma quiere ser tratada... y no como piensa que las otras se merecen. Convertidos los dogmas en creencias particulares de los ciudadanos, pierden su obligatoriedad general pero ganan en cambio las garantías protectoras que brinda la Constitución democrática, igual para todos.
2. En la sociedad laica tienen acogida las creencias religiosas en cuanto derecho de quienes las asumen, pero no como deber que pueda imponerse a nadie. De modo que es necesaria una disposición secularizada y tolerante de la religión, incompatible con la visión integrista que tiende a convertir los dogmas propios en obligaciones sociales para otros o para todos. Lo mismo resulta válido para las demás formas de cultura comunitaria, aunque no sean estrictamente religiosas, tal como dice Tzvetan Todorov: «Pertenecer a una comunidad es, ciertamente, un derecho del individuo pero en modo alguno un deber; las comunidades son bienvenidas en el seno de la democracia, pero sólo a condición de que no engendren desigualdades e intolerancia» (Memoria del mal).
3. Las religiones pueden decretar para orientar a sus creyentes qué conductas son pecado, pero no están facultadas para establecer qué debe o no ser considerado legalmente delito. Y a la inversa: una conducta tipificada como delito por las leyes vigentes en la sociedad laica no puede ser justificada, ensalzada o promovida por argumentos religiosos de ningún tipo ni es atenuante para el delincuente la fe (buena o mala) que declara. De modo que si alguien apalea a su mujer para que le obedezca o apedrea al sodomita (lo mismo que si recomienda públicamente hacer tales cosas), da igual que los textos sagrados que invoca a fin de legitimar su conducta sean auténticos o apócrifos, estén bien o mal interpretados, etcétera...: en cualquier caso debe ser penalmente castigado. La legalidad establecida en la sociedad laica marca los límites socialmente aceptables dentro de los que debemos movernos todos los ciudadanos, sean cuales fueren nuestras creencias o nuestras incredulidades. Son las religiones quienes tienen que acomodarse a las leyes, nunca al revés.
4. En la escuela pública sólo puede resultar aceptable como enseñanza lo verificable (es decir, aquello que recibe el apoyo de la realidad científicamente contrastada en el momento actual) y lo civilmente establecido como válido para todos (los derechos fundamentales de la persona constitucionalmente protegidos), no lo inverificable que aceptan como auténtico ciertas almas piadosas o las obligaciones morales fundadas en algún credo particular. La formación catequística de los ciudadanos no tiene por qué ser obligación de ningún Estado laico, aunque naturalmente debe respetarse el derecho de cada confesión a predicar y enseñar su doctrina a quienes lo deseen. Eso sí, fuera del horario escolar. De lo contrario, debería atenderse también la petición que hace unos meses formularon medio en broma medio en serio un grupo de agnósticos: a saber, que en cada misa dominical se reservasen diez minutos para que un científico explicara a los fieles la teoría de la evolución, el Big Bang o la historia de la Inquisición, por poner algunos ejemplos.
5. Se ha discutido mucho la oportunidad de incluir alguna mención en el preámbulo de la venidera Constitución de Europa a las raíces cristianas de nuestra cultura. Dejando de lado la evidente cuestión de que ello podría entonces implicar la inclusión explícita de otras muchas raíces e influencias más o menos determinantes, dicha referencia plantearía interesantes paradojas. Porque la originalidad del cristianismo ha sido precisamente dar paso al vaciamiento secular de lo sagrado (el cristianismo como la religión para salir de las religiones, según ha explicado Marcel Gauchet), separando a Dios del César y a la fe de la legitimación estatal, es decir, ofreciendo cauce precisamente a la sociedad laica en la que hoy podemos ya vivir. De modo que si han de celebrarse las raíces cristianas de la Europa actual, deberíamos rendir homenaje a los antiguos cristianos que repudiaron los ídolos del Imperio y también a los agnósticos e incrédulos posteriores que combatieron al cristianismo convertido en nueva idolatría estatal. Quizá el asunto sea demasiado complicado para un simple preámbulo constitucional...
Coda y final: el combate por la sociedad laica no pretende sólo erradicar los pujos teocráticos de algunas confesiones religiosas, sino también los sectarismos identitarios de etnicismos, nacionalismos y cualquier otro que pretenda someter los derechos de la ciudadanía abstracta e igualitaria a un determinismo segregacionista. No es casualidad que en nuestras sociedades europeas deficientemente laicas (donde hay países que exigen determinada fe religiosa a sus reyes o privilegian los derechos de una iglesia frente a las demás) tenga Francia el Estado más consecuentemente laico y también el más unitario, tanto en su concepción de los servicios públicos como en la administración territorial. Por lo demás, la mejor conclusión teológica o teológica que puede orientarnos sobre estos temas se la debo a Gonzalo Suárez: "Dios no existe, pero nos sueña. El diablo tampoco existe, pero lo soñamos nosotros" (Acción-Ficción).
Copyright © 2004 Fernando Savater Se permite la reproducción de este texto por cualquier medio siempre que sea sin fines comerciales y esta nota se mantenga.
El debate sobre la relación entre el laicismo y la sociedad democrática actual (en España y en Europa) viene ya siendo vivo en los últimos tiempos y probablemente cobrará nuevo vigor en los que se avecinan: dentro de nuestro país, por las decisiones políticas en varios campos de litigio que previsiblemente adoptará el próximo Gobierno; y en toda Europa, a causa de los acuerdos que exige la futura Constitución europea y por la amenaza de un terrorismo vinculado ideológicamente a determinada confesión religiosa. En cuestiones como ésta, en que la ceguera pasional lleva a muchos a tomar por enemistad diabólica con Dios el veto a ciertos sacristanes y demasiados inquisidores, conviene intentar clarificar los argumentos para dar precisión a lo que se plantea. A ello y nada más quisieran contribuir las cinco tesis siguientes, que no pretenden inaugurar mediterráneos, sino sólo ayudar a no meternos en los peores charcos.
1. Durante siglos, ha sido la tradición religiosa -institucionalizada en la iglesia oficial- la encargada de vertebrar moralmente las sociedades. Pero las democracias modernas basan sus acuerdos axiológicos en leyes y discursos legitimadores no directamente confesionales, es decir, discutibles y revocables, de aceptación en último caso voluntaria y humanamente acordada. Este marco institucional secular no excluye ni mucho menos persigue las creencias religiosas: al contrario, las protege a las unas frente a las otras. Porque la mayoría de las persecuciones religiosas han sucedido históricamente a causa de la enemistad intolerante de unas religiones contra las demás o contra los herejes. En la sociedad laica, cada iglesia debe tratar a las demás como ella misma quiere ser tratada... y no como piensa que las otras se merecen. Convertidos los dogmas en creencias particulares de los ciudadanos, pierden su obligatoriedad general pero ganan en cambio las garantías protectoras que brinda la Constitución democrática, igual para todos.
2. En la sociedad laica tienen acogida las creencias religiosas en cuanto derecho de quienes las asumen, pero no como deber que pueda imponerse a nadie. De modo que es necesaria una disposición secularizada y tolerante de la religión, incompatible con la visión integrista que tiende a convertir los dogmas propios en obligaciones sociales para otros o para todos. Lo mismo resulta válido para las demás formas de cultura comunitaria, aunque no sean estrictamente religiosas, tal como dice Tzvetan Todorov: «Pertenecer a una comunidad es, ciertamente, un derecho del individuo pero en modo alguno un deber; las comunidades son bienvenidas en el seno de la democracia, pero sólo a condición de que no engendren desigualdades e intolerancia» (Memoria del mal).
3. Las religiones pueden decretar para orientar a sus creyentes qué conductas son pecado, pero no están facultadas para establecer qué debe o no ser considerado legalmente delito. Y a la inversa: una conducta tipificada como delito por las leyes vigentes en la sociedad laica no puede ser justificada, ensalzada o promovida por argumentos religiosos de ningún tipo ni es atenuante para el delincuente la fe (buena o mala) que declara. De modo que si alguien apalea a su mujer para que le obedezca o apedrea al sodomita (lo mismo que si recomienda públicamente hacer tales cosas), da igual que los textos sagrados que invoca a fin de legitimar su conducta sean auténticos o apócrifos, estén bien o mal interpretados, etcétera...: en cualquier caso debe ser penalmente castigado. La legalidad establecida en la sociedad laica marca los límites socialmente aceptables dentro de los que debemos movernos todos los ciudadanos, sean cuales fueren nuestras creencias o nuestras incredulidades. Son las religiones quienes tienen que acomodarse a las leyes, nunca al revés.
4. En la escuela pública sólo puede resultar aceptable como enseñanza lo verificable (es decir, aquello que recibe el apoyo de la realidad científicamente contrastada en el momento actual) y lo civilmente establecido como válido para todos (los derechos fundamentales de la persona constitucionalmente protegidos), no lo inverificable que aceptan como auténtico ciertas almas piadosas o las obligaciones morales fundadas en algún credo particular. La formación catequística de los ciudadanos no tiene por qué ser obligación de ningún Estado laico, aunque naturalmente debe respetarse el derecho de cada confesión a predicar y enseñar su doctrina a quienes lo deseen. Eso sí, fuera del horario escolar. De lo contrario, debería atenderse también la petición que hace unos meses formularon medio en broma medio en serio un grupo de agnósticos: a saber, que en cada misa dominical se reservasen diez minutos para que un científico explicara a los fieles la teoría de la evolución, el Big Bang o la historia de la Inquisición, por poner algunos ejemplos.
5. Se ha discutido mucho la oportunidad de incluir alguna mención en el preámbulo de la venidera Constitución de Europa a las raíces cristianas de nuestra cultura. Dejando de lado la evidente cuestión de que ello podría entonces implicar la inclusión explícita de otras muchas raíces e influencias más o menos determinantes, dicha referencia plantearía interesantes paradojas. Porque la originalidad del cristianismo ha sido precisamente dar paso al vaciamiento secular de lo sagrado (el cristianismo como la religión para salir de las religiones, según ha explicado Marcel Gauchet), separando a Dios del César y a la fe de la legitimación estatal, es decir, ofreciendo cauce precisamente a la sociedad laica en la que hoy podemos ya vivir. De modo que si han de celebrarse las raíces cristianas de la Europa actual, deberíamos rendir homenaje a los antiguos cristianos que repudiaron los ídolos del Imperio y también a los agnósticos e incrédulos posteriores que combatieron al cristianismo convertido en nueva idolatría estatal. Quizá el asunto sea demasiado complicado para un simple preámbulo constitucional...
Coda y final: el combate por la sociedad laica no pretende sólo erradicar los pujos teocráticos de algunas confesiones religiosas, sino también los sectarismos identitarios de etnicismos, nacionalismos y cualquier otro que pretenda someter los derechos de la ciudadanía abstracta e igualitaria a un determinismo segregacionista. No es casualidad que en nuestras sociedades europeas deficientemente laicas (donde hay países que exigen determinada fe religiosa a sus reyes o privilegian los derechos de una iglesia frente a las demás) tenga Francia el Estado más consecuentemente laico y también el más unitario, tanto en su concepción de los servicios públicos como en la administración territorial. Por lo demás, la mejor conclusión teológica o teológica que puede orientarnos sobre estos temas se la debo a Gonzalo Suárez: "Dios no existe, pero nos sueña. El diablo tampoco existe, pero lo soñamos nosotros" (Acción-Ficción).
Copyright © 2004 Fernando Savater Se permite la reproducción de este texto por cualquier medio siempre que sea sin fines comerciales y esta nota se mantenga.
Monday, February 02, 2009
El velo en el siglo XXI para donde vamos con esto?
Participe en un foro de ateos por un tiempo, compartí, aprendí, pero la final me sentí que estos temas debo participarlos al feminismo. Quiero reproducir algunas notas que escribí sobre diferentes temáticas, todas por supuesto referentes a nosotras las mujeres y la religión.
“En muchos países en los que hacía tiempo que las mujeres habían conseguido librarse del velo, éste está reapareciendo con fuerza a golpe de reislamización. "Yo viajo desde hace años a países musulmanes, y te puedo asegurar que hace unos años, en Argel, en Aman o en El Cairo había poquísimas mujeres con velo, salvo en los barrios populares donde sí era tradicional. Pero ahora, sólo te encuentras mujeres con velo, porque hay en marcha un proceso de reislamización que establece que las mujeres deben de llevar velo, y que si no lo hacen corren gravísimos riesgos. En Irak antes no había ninguna mujer con velo, ahora todas están con velo, hasta las cristianas, porque sino las matan". Escribe la periodista italiana Giuliana Sgrena en su libro “El precio del velo”
"Entre julio y diciembre de 2007 solo en la localidad iraquí de Basora fueron halladas asesinadas 50 mujeres, tiradas en basureros y con un cartel al cuello que decía: "Muerta por no llevar el velo islámico", dice Giuliana; en cuyo libro se citan datos espeluznantes: 50.000 mujeres se suicidan al año en todo el mundo forzadas por sus familias para lavar el honor, según datos de la ONU. Y en las tres provincias kurdas de Irak, entre 1991 y 2007, 12.500 mujeres fueron asesinadas u obligadas a suicidarse por motivos de honor”.
Los datos podrían ser mayores porque obviamente en los países donde lo avalan como ley islámica no les interesa llevar un record. El velo es sin duda la negación a la libertad, es la abolición de los derechos de las mujeres; los gobiernos aconfesionales o laicos algunos sucumben al debate en sus cortes penales argumentando que el velo es un asunto de escogencia personal.
Cuando se argumenta que el velo es una opción personal, como si fuera un asunto estético es solo un sofisma, porque para aquellas que deciden no usarlo o no cubrirse la cabeza ya están predeterminadas al descalificativo, y esto es nada mas y nada menos que imponerles sistemáticamente un estatus donde quedaran excluidas desde los afectos en familia hasta en el campo social, y es ahí cuando viene la violencia, la exclusión, el crimen, la retaliación, la venganza, en las llamadas muertes de honor.
Hay muchas versiones sobre la costumbre tradición del velo o burka, pero muchas de estas versiones concuerdan en que se instaura a comienzos del siglo XX bajo el reinado en Afganistán del “rey profeta” Habibulla, quien impuso la burka a sus doscientas mujeres de su harén, para que sus rostros no tentaran a los otros hombres cuando salían de sus palacios ; usar la burka era privilegio de las castas para distinguirlas del vulgo.
Alberto Mingues en su articulo “El velo de la discordia” en - Mujeres en Red- lo escribe de manera expedita “Las justificaciones teológicas utilizadas por los comentadores, exegetas del corán para defender el velo suelen basarse en un fragmento del libro santo musulmán “. Que dice…“Se trata de un diálogo entre mahoma (el profeta) y Omar, su compañero de fe y cuñado. Dice Omar: «Oh, profeta! Di a tus mujeres, di a tus hijas, y a las esposas de los creyentes que coloquen un velo sobre su vestido y así cubran su rostro del modo más conveniente, de modo que no puedan ser reconocidas y confundidas con las esclavas o las mujeres de costumbres libres.”… … “El velo, pues, sirve paradójicamente para diluir la identidad individual y también para reafirmarla en el terreno colectivo o, como afirman los teólogos musulmanes, refiriéndose a su origen, para “identificar” a las mujeres creyentes ante las asechanzas de los infieles…”
Sylvia Alonso
Sunday, January 04, 2009
Feminismo y Ateologia- Librepensadora
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“El gran inmencionable del centro de nuestra cultura es el monoteísmo. Surgidas de la bárbara Edad de Bronce, conocida como el Antiguo testamento, han evolucionado tres religiones, el judaísmo, el cristianismo y el islam. Son religiones con dioses en el cielo, son literalmente patriarcales- dios es el padre omnipotente-, y de ahí el aborrecimiento de las mujeres durante dos mil años en aquellos países afligidos por el dios celestial y sus terrestres delegados masculinos”
Gore Vidal
“El hombre es la medida de todas las cosas”. No necesitamos referirnos a lo sobrenatural para determinar la naturaleza de la realidad, saber lo que somos y cómo deberíamos actuar. Nuestra inteligencia y nuestra conciencia son guías suficientes.”
Protagoras
“El dios del antiguo testamento es posiblemente el personaje mas molesto de toda la ficción: celoso y orgulloso de serlo; un mezquino, injusto e implacable monstruo; un ser vengativo, sediento de sangre y limpiador étnico; misógino, homofóbico, racista, infanticida, genocida, filicida, pestilente, megalómano, sadomasoquista; un matón, caprichosamente malévolo”. …
Richard Dawkins
“La religiosidad que no apoye los derechos humanos y las libertades del ser humano debe desaparecer”
Charles Taylor
“El ateísmo no es sino un compromiso con el nivel más básico de honestidad intelectual: las convicciones de una persona deberían ser proporcionales a sus pruebas. Pretender estar seguro de algo cuando no se está –en realidad, pretender estar seguro sobre proposiciones para las que ni siquiera es concebible prueba alguna es un defecto tanto intelectual como moral. Sólo el ateo ha comprendido esto. El ateo es simplemente una persona que ha percibido la mentira de la religión y que ha rechazado convertirla en una mentira propia.”-
Sam Harris
Haber tenido ese privilegio de vivir sin deidades, sin sublimes; haber sido educada sobre la base de la razón; acompañada de la ciencia, convencida de que dios no existe como creador humano sino como creación humana, de basar mis valores y mi ética en las necesidades humanas , la percepción natural , el sentido de la naturaleza de las cosas y no en los “absolutos cósmicos” imaginarios o totalitarismos de la llamada fe; es lo que me lleva a escribir y a poner en cuestión la función de las religiones en nuestras sociedades.
Las religiones han sido la fuente y la inspiración a la violencia, siglos de sangre de enfrentamientos y guerras interminables que aun no terminan y que al contrario cogen fuerza a manera de inquisición; como afirma Sam Harris “…la religión es hoy en día una fuente activa de violencia”…” Los conflictos recientes en Palestina (judíos contra musulmanes), los Balcanes (serbios ortodoxos contra croatas católicos; serbios ortodoxos contra musulmanes bosnios y albaneses), Irlanda del Norte (protestantes contra católicos), Cachemira (musulmanes contra hindúes), Sudán (musulmanes contra cristianos y animistas), Nigeria (musulmanes contra cristianos), Etiopía y Eritrea (musulmanes contra cristianos), Sri Lanka (budistas cingaleses contra hindúes tamiles), Indonesia (musulmanes contra cristianos timoreses), Irán e Irak (musulmanes chiítas contra musulmanes sunníes), y Cáucaso (rusos ortodoxos contra musulmanes chechenios; musulmanes azerbaijanos contra armenios católicos y ortodoxos) “.
El monoteísmo y politeísmo han hecho el negocio por siglos para mantener supeditados a los humanos repitiendo reiteradamente la malévola versión de que por el solo hecho de nacer ya se es pecador y que estamos aquí en la tierra temporalmente para redimirnos de nuestros pecados que solo serán perdonados en el otro mundo, que solo cuando alcancemos la muerte vendrá el paraíso, ese paraíso donde encontraremos la felicidad y la paz; esta falacia repetida de manera distinta según sea la religión y la conveniencia, han edificado una filosofía catastrófica del mundo y de la vida, y de cómo vivirla , socavando y sacrificando la ciencia, la naturaleza de las cosas, castrando el potencial humano y el que hacer por una vida mas plena y mas humana.
Las religiones se han caracterizado por auspiciar, preservar, mantener la misoginia, la homofonía, las mutilaciones, la violación, la esclavitud, el racismo que han prevalecido por siglos en todas sus escuelas y en sus textos; la mujer ha sido invisibilizada, en todas las religiones hay condicionantes severos y castrantes y en sus mensajes hay una connotación implícita a la sumisión humana con mas fuerza delineada perversamente contra la mujer.
Sin duda entonces las raíces de la insostenible e imparable violencia contra la mujer tiene un comienzo en la religión cualquiera que esta sea. La violencia contra la mujer según los estadistas es mayor que las mismas guerras juntas, es catalogada como una epidemia sin precedentes en la historia de la humanidad, una de cada tres mujeres en el mundo ha sido abusada o acosada antes de los ocho años de edad. La misoginia es característica de todas las religiones sin lugar a duda sobre todo en las sociedades donde la religiosidad invade las constituciones e instituciones políticas como lo vemos hoy.
Por lo anterior y otras muchísimas razones he decidido compartir mi mirada feminista atea y participarla con aquell@s que estén interesad@s..
Este será un espacio virtual de reflexión, información y de reproducción del pensamiento del humanismo ateo como también desde las diferentes miradas y corrientes que confluyen en el ateismo, movimiento que crece en todos los rincones del mundo; se reproducirán escritos, ensayos, artículos, análisis, noticias, investigaciones, documentos .
Estas serán las páginas de los filosof@s, sociolog@s, sientific@s, que han aportado y lo están haciendo en reconocimiento de que las religiones han sido, son y serán los adversarios de la ciencia, pero al igual estas paginas serán para la pensadora o el pensador común, vividores de la cotidianidad y de la reflexión del mundo que hoy vivimos.
Este Blog intenta publicar links de las paginas web que insten por los derechos de las mujeres en mundo; particularmente las organizaciones feministas que por su invaluable labor de develar y denunciar la violencia contra la mujer, De igual manera estará dedicado fundamentalmente al hispan@ parlantes pero eventualmente se publicaran artículos y ensayos en Ingles.
Bienvenid@s a mi blog.
Sylvia Alonso
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